Tres de las cuatro asociaciones de gendarmes decidieron unirse a las movilizaciones, al término de una reunión que sostuvieron con el subsecretario de Justicia, Jorge Frei, y el director nacional de Gendarmería, Alejandro Jiménez.
Según los guardias, el ofrecimiento del Gobierno de la presidenta Michelle Bachelet contemplaba un aumento de 25.000 pesos (unos 46,7 dólares) para los sueldos más bajos de los 13.000 funcionarios de prisiones.
Serenidad
Pedro Hernández, presidente de la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (Anfup), se mostró dispuesto a negociar para suspender la movilización, y destacó que el paro no alterará el orden público, ya que la paralización se llevará a cabo "intramuro" y sin salir a la calle.
Por su parte, el subsecretario de Justicia, Jorge Frei, llamó a los funcionarios a "asumir sus responsabilidades" por un paro que calificó como "extemporáneo".
Tras suspenderse la movilización, los dirigentes de los gendarmes tuvieron unas intensas jornadas de conversación con el Ministerio de Justicia, que concluyeron el pasado 23 de junio pasado en total fracaso.